Había tenido suerte. De acuerdo, estaba dentro de una tienda de campaña militar vigilada por un par de centinelas armados con rifles láser, en medio de ninguna parte en un planeta devastado por la guerra.
Pero aun así, no podía dejar de pensar que había tenido suerte. Cuando había sido aspirado a ese nuevo universo hostil, podían haberle ocurrido cientos de cosas letales: caer hacia un lago envenenado o un volcán en erupción, aparecer en un planeta sin atmósfera, o aun peor, en un planeta habitable pero sin rastro de vida con la que poder comunicarse. Habría sido aterrador hallarse completamente solo y sin posibilidad de sobrevivir.
Blog utilizado para publicar un fanfiction basado en el universo de Warhammer 40000. Salvo personajes reales representados por nicknames y otras cosas que especificaré llegado el momento específico, todos los demás y los escenarios, armas, etc. pertenecen a Games Workshop.
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domingo, 14 de agosto de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
Capítulo 2 - Por nuestro dios
El comisario Fainstead se hallaba en su tienda, absorto en los planos de puntos estratégicos e informes de batalla, con la única compañía de una taza de café aguado. Se masajeó las sienes con una mano, reflexivo. ¿Cuánto más quedaría hasta que llegaran los refuerzos? Llevaban en ese remoto planeta del Imperio más de dos meses, luchando impertérritos contra las hordas de orkos que no parecían tener fin.
jueves, 28 de abril de 2011
Capítulo 1 - La apertura del portal
Otro día de mierda más.
Muchas veces la gente lleva a cabo las actividades que conforman su vida diaria casi mecánicamente, sin pararse a pensar por qué lo hacen. Oh, por supuesto que hay excepciones, y en la mayoría de los casos, cosas como el trabajar tienen una razón que conocemos perfectamente. Pero…ah, la rutina. Ese estancamiento que aceptamos como algo normal, aunque nos lleve a un aburrimiento de proporciones colosales, y que nos acompaña en la mayoría de cosas que hacemos. Incluso los momentos de ocio, supuestamente diseñados para desconectar de la rutina, están irónicamente cargados de ella…
Muchas veces la gente lleva a cabo las actividades que conforman su vida diaria casi mecánicamente, sin pararse a pensar por qué lo hacen. Oh, por supuesto que hay excepciones, y en la mayoría de los casos, cosas como el trabajar tienen una razón que conocemos perfectamente. Pero…ah, la rutina. Ese estancamiento que aceptamos como algo normal, aunque nos lleve a un aburrimiento de proporciones colosales, y que nos acompaña en la mayoría de cosas que hacemos. Incluso los momentos de ocio, supuestamente diseñados para desconectar de la rutina, están irónicamente cargados de ella…
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